Albóndigas británicas de Jamie Oliver

Cómo preparar las albóndigas al estilo de Jamie Oliver

Receta tradicional británica de albóndigas

Con Jamie Oliver tengo una relación de amor-odio… Me encanta su desparpajo, su lucha contra la comida basura en los colegios británicos, su interés por la gastronomía de otros países (excepto su fanatismo por ponerle chorizo a cualquier receta española, claro)… pero hace un par de años fui a cenar a su restaurante “The Fifteen” en Londres y me pareció un vende-humo espectacular, me hizo bajarlo del pedestal en el que lo tenía de golpe. Muy caro, muy ruidoso, comida pobre vendida como si fuera el Bulli… Nada, la experiencia fue como para no repetir.

Total, que ahora poco a poco estoy volviendo a reencontrarme con Jamie Oliver, pero a través de sus recetas. Las albóndigas que os traigo hoy pertenecen a su libro “Comfort Food“, donde intenta volver a acercar platos clásicos a los gustos y la forma de cocinar de hoy en día. Os lo recomiendo, me está gustando mucho.

Las albóndigas británicas, como veréis, difieren un poco en la forma de prepararlas de las nuestras, pero están muy, muy ricas. Yo las acompañé con un arroz blanco de toda la vida, pero en el libro Jamie las sirve con col verde y puré de patatas… creo que puede estar buenísima esa combinación.  Tienen un sabor intenso, y el relleno de queso las hace jugosas y tiernas, es un plato único espectacular.

  • Aviso, he seguido la receta del libro al 90%. Le he dado un par de toques personales, pero en esencia, es como en el libro.

Ingredientes para 18 albóndigas grandes:

  • 1 kg de carne de ternera y cerdo picada
  • 2 cebollas grandes
  • 1 chorrito de salsa Worcerstershire
  • 100 gr de queso cheddar inglés (yo uso uno del Lidl bastante rico)
  • 4 ramas de romero fresco
  • 1 cucharada de Bovril (o un cubito de caldo de carne)
  • 1 lata de cerveza rubia
  • 60 gr de pan rallado
  • 2 cucharadas de harina
  • 2 cucharadas de grosella negra (yo puse una de arándanos que tenía en casa)
  • 2 cucharadas de mostaza
  • 1 chorrito de vinagre
  • 1 huevo
  • 1 buen chorro de aceite de oliva
  • Sal y pimienta (y otras especias opcionales al gusto)

Dificultad: Media

Tiempo: 2 horas

Precio: 12€

Preparación:

En primer lugar, picamos una cebolla grande (yo la partí en cuartos y terminé de picarla en la Thermomix). Se pone a pochar en una sartén a fuego medio-bajo con un poco de aceite, agregando la salsa Worcertershire y un chorrito de agua. Lo dejamos 20 minutos, removiendo de vez en cuando (en mi caso, lo hice en la Thermo, 20 minutos, velocidad cuchara, 110º).

Al término del tiempo tendremos la cebolla caramelizada y tierna. Dejamos que se enfríe un poco y la agregamos a la carne picada (de la que habremos reservado unos 100 gr) en un cuenco grande, donde pondremos también sal y pimienta (y otras especias que nos gusten si queremos), el pan rallado y el huevo (este último ingrediente, es aportación mía, no viene en la receta original). Mezclamos bien y lo dividimos en 18 bolitas iguales.

Cortamos el cheddar en 18 taquitos de 1x1cm aproximadamente, y ponemos uno dentro de cada una de las albóndigas. Volvemos a darles forma y las dejamos reposar un poco en la nevera, mientras nos ponemos con la salsa.

En una sartén con un poco de aceite, ponemos a dorar los 100 gr de carne picada que habíamos reservado, y le añadimos la otra cebolla grande picada. Lo dejamos durante unos 5-10 minutos a fuego medio y le añadimos dos hojas de romero. Agregamos el Bovril y la lata de cerveza, y removemos todo bien. Lo guisamos un poco hasta que se oscurezca y entonces incorporamos a la sartén la harina, la mostaza, el vinagre, la mermelada, y unos 3 vasos de agua. Lo dejamos a fuego medio sin tapar durante unos 30 minutos. Sazonamos al gusto.

Precalentamos el horno a 240º y preparamos una bandeja con papel de horno. Ponemos encima, sin que se toquen, las bolitas de carne, y las introducimos en la parte superior del horno durante 15 minutos.

Por otro lado, ponemos la salsa en una fuente de pyrex grande y de paredes altas. Cuando pasen los 15 minutos, agregamos las albóndigas del horno (bien bañaditas en la salsa) y lo volvemos a introducir en el horno durante otros 10 minutos.

Interior de las albóndigas

Albóndigas británicas rellenas de queso

Ya las tenemos listas para saborear junto al puré, el arroz, o las verduras que más nos gusten. He intentado hacer una buena foto a las albóndigas para que se vea el queso en el centro, pero no ha salido muy bien… En cualquier caso, creedme, valen muchísimo la pena 😉

Título: Comfort Food
Editorial: Grijalbo
Precio: 30€